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La extensa y rica oferta cultural de nuestra comarca se pone de manifiesto en la importante red de museos y centros de interpretación de que dispone, en las excelentes muestras de arte románico que se encuentran diseminados por todo el territorio, así como en sus fiestas y tradiciones, que han sobrevivido al paso del tiempo.  Algunas destacan por su originalidad o por su interés antropológico.

El Románico
Las iglesias de Santa Maria de Aínsa, San Juan de Toledo, Santa Maria de Buil, San Vicente de Labuerda; las ermitas de Tella, la portada de Jánovas, que se encuentra en la población de Fiscal; el recinto fortificado de Muro de Roda, o los castillos de Abizanda, Boltaña, y Troncedo, son buenos ejemplos del arte románico que salpica cualquier rincón de Sobrarbe, y que aúna cultura, senderismo y paisajes cargados de historia.

Museos
El estilo de vida tradicional y la costumbres que todavía perduran en la comarca de Sobrarbe se dejan notar en los diferentes espacios museísticos que alberga este territorio de fuerte personalidad. Visitar el Museo de Creencias Religiosas y el de los títeres, ambos en Abizanda;  el museo de Artes y Oficios y el Eco Museo, en Aínsa; el Museo etnológico y de la Bolsa de Bielsa, el EcoMuseo de las Navatas y el Museo de la Madera, en Laspuña; el Centro de interpretación de Mosen Bruno, en Saravillo, el Museo Etnológico de San Juan de Plan, la Casa de la Bruja y el Museo del Oso de las Cavernas, en Tella; el Batán de Lacort, que se encuentra en Fiscal; o el Museo Etnológico de Torla, constituye una oportunidad única para conocer los modos de vida cotidianos, las  leyendas y creencias  de unas gentes que han sabido conservar hasta hoy  buena parte de su cultura y sus oficios tradicionales.

Fiestas y Tradiciones
Entre ellas las más relevantes y a la vez las más conocidas son: la Morisma, los Carnavales y las Navatas.

La Morisma es un drama histórico de tiempo antiquísimo transmitido de generación en generación, que nos dice cómo sucedió la conquista de Aínsa por los cristianos en el siglo VIII. Según la tradición, la aparición de una Cruz en lo alto de una encina fue lo que alentó a las tropas cristianas y les hizo obtener un triunfo total sobre las tropas árabes. En la representación participa casi todo el pueblo bien sea como actores improvisados o bien en la confección de vestuario, escenarios, organización.

En cuanto a los Carnavales, los más notables, ya que todavía se conservan las antiguas tradiciones son los de Bielsa y el valle de Chistau. Sin embargo a estos se ha unido en los últimos años el Carnaval de La Fueva, interesante por tratarse de una comparsa  itinerante que recorre todas la poblaciones del valle.

Y por último, el descenso de Navatas, que cada año reúne a viejos navateros y jóvenes de la Asociación  que construyen nuevas navatas y descienden sobre ellas por el río Cinca desde Laspuña hasta Aínsa, en una jornada festiva que se celebra el penúltimo domingo de Mayo. Esta fiesta pretende rendir homenaje al tan arriesgado oficio de navatero, muy arraigado entre los vecinos de Laspuña y Puyarruego durante finales del siglo XIX y mediados del XX, quienes transportaban la madera navegando sobre ellas por el río hasta la tierra llana para su venta, en Tortosa.