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Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, junto con los glaciares de la vertiente francesa, este espacio natural protegido está formado por cuatro valles de origen glaciar: Ordesa, Añisclo, Pineta y Escuaín, recorridos respectivamente por los ríos Arazás, Bellos, Yaga y Cinca; sus espectaculares montañas están presididas por el Monte Perdido que con 3.355 metros es el macizo calcáreo más alto de Europa. El valle de Ordesa supone una visita obligada para todo amante de la naturaleza y es la esencia pura de las montañas calizas.

Espacios paisajisticos de enorme interés son el Cañón de Añisclo, templo donde la naturaleza se muestra en toda su magnificencia y donde la selva trepa por las paredes y lo cubre todo de verde.Por aquí discurren los cauces de los ríos Belló, Yaga y Cinca, que recogen las aguas de los numerosos riachuelos y barrancos que discurren por este territorio.  El valle de Pineta es otro espacio de gran interés, empieza en Bielsa,  también llamado Bal Berda, es el valle con carácter más alpino del Parque Nacional, su visita nos deparará grandes vivencias montañeras. Las Gargantas de Escuaín, también conocidas como las montañas del Quebrantahuesos, es el valle más humanizado de los que componen el Parque Nacional. Territorio lleno de sorpresas y maravillas que no puede dejar indiferente a nadie. A los profundos abismos que labran ríos como el Yaga o el Angonés se une la belleza de los pueblos de sus aledaños, lo impenetrable de sus bosques y el matorral mediterráneo; la profusión de aves y pequeños mamíferos que lo pueblan, los admirables trabajos del hombre en las laderas y los puertos altos. Un conjunto, en suma, que rezuma armonía y belleza, vigilado por la inmensa mole del Castillo Mayor y los grandiosos circos glaciares de Gurrundué y La Sarra. La fusión de las nieves de las altas cumbres y las lluvias primaverales hacen renacer los ríos y torrentes helados en el invierno. Desde las cimas descienden torrentes y ríos impetuosos que serpentean entre los bosques y prados.

Parque Natural Posets – Maladeta
Ubicado en el centro de la cordillera pirenaica, en el sector nororiental del Pirineo Aragonés, el Parque Posets-Maladeta, declarado Parque en 1994, recibe su nombre de los dos macizos más elevados de los Pirineos. Dentro del área protegida se encuentran también los de Culfreda, Bachimala, Bagüeñola, Perdiguero y Ballibierna conteniendo entre todos ellos el mayor número de cumbres protegidas de los Pirineos que superan los 3000 metros de altitud. Esta interesantísima área protegida está situada en el extremo norte del Valle de Chistau y tiene una extensión de más de 33.000 hectáreas, con un impresionante conjunto de 13 glaciares, 95 lagos de origen glaciar y cascadas de gran belleza. Comprende los términos municipales de San Juan de Plan y Gistaín, en el Valle de Chistau; y Sahún, Benasque y Montanuy, en el Valle de Benasque). Como elementos principales a destacar en este hermoso espacio natural, podemos reflejar las formas de modelado glaciar como morreras e ibones, importantes fenómenos kársticos como la surgencia de las Fuentes de Alba y la espectacular sima del Forau de Aigualluts, y los bosques de alta montaña.

En el Parque Posets Maladeta podemos encontrar numerosas especies endémicas y en peligro de extinción de fauna y flora propia de los pisos bioclimáticos de alta montaña, destacando la existencia de urogallos, martas, lechuzas de Tengmalm, perdiz nival, marmota o sarrio entre otras muchas especies de animales. La vegetación en el Parque se escalona según la altura y las condiciones climáticas en los denominados pisos bioclimáticos. Serbales, avellanos, abedules, hayedos, abetos y pinos se van sucediendo altitudinalmente para finalmente llegar hasta la roca desnuda cubierta por líquenes, la nieve y los glaciares.

Parque Natural Sierra y Cañones de Guara
Se caracteriza por la existencia de grandes contrastes puesto que en él confluyen muy diferentes elementos como estrechos barrancos, bosques mediterráneos, hayedos, construcciones megalíticas, cuevas o pinturas rupestres. Respecto a la fauna cabe destacar la riqueza de especies rapaces que el Parque de Guara alberga como son el quebrantahuesos, el alimoche, el buitre leonado....

Característica fundamental del Parque es la multitud de ríos bravos que lo atraviesan, originando en su entorno espectaculares formas kársticas redondeadas. Entre estos numerosos ríos podemos hablar del rápido Flumen, del majestuoso Guatizalema, del impresionante Formiga así como de otros muchos no menos apasionantes.

El perfecto equilibrio que encontramos en este magnífico espacio protegido entre naturaleza, historia y cultura han hecho del Parque de Guara un lugar perfecto para que los visitantes puedan disfrutar de todo ello así como elegir aquellas sensaciones que desean vivir.

Una de las características principales del Parque Natural de Guara es su enorme diversidad paisajista en torno a la cual, los habitantes de esta zona han forjado, durante siglos, su forma de vida, sus costumbres, festejos, etc...

En cada uno de los pueblos podremos admirar las típicas casas que combinan la piedra con el barro y la madera, sin que falten en ellas elementos supersticiosos como patas de jabalí o de águila colgadas en las puertas, o plantas como el laurel o los cardos.

Algunos oficios de carácter artesanal aún perduran en nuestros días como es el caso de los carpinteros de Abiego y Alquezar o los herreros de Adahuesca que trabajan todavía a la antigua. También los festejos gozan de gran popularidad entre las gentes: pensemos por ejemplo, en las famosas romerías a las numerosas ermitas, las lúgubres procesiones de Viernes Santo o los divertidos carnavales.